lunes 31 de julio de 2017

Vicepresidente del CRUCH, Rector Aldo Valle: El Consejo de Rectores y su Sistema de Admisión

“El sistema de admisión del Consejo de Rectores ha sido un baluarte para la autonomía de la misión y propósitos de cada una de nuestras instituciones. Nos ha permitido concordar los criterios, instrumentos y procesos de admisión a partir de consideraciones académicas y universitarias con la responsabilidad e independencia que se requiere para preservar y promover mejores estándares de calidad”, sostiene el Vicepresidente Ejecutivo del CRUCH, rector Aldo Valle.

Precedido por una larga tradición de sentido público en el acceso a las universidades chilenas, el Sistema Único de Admisión fue creado por acuerdo del Consejo de Rectores con fecha 18 de junio de 2013, con el propósito de dar respuesta a la necesidad de fortalecer el sistema de acceso como un componente sustantivo de la educación superior universitaria y de enfrentar los desafíos derivados de los profundos cambios habidos en este nivel educacional, especialmente en la cobertura y oferta alcanzadas.

Contar con un sistema de admisión de carácter nacional, que garantiza transparencia e imparcialidad en la aplicación de los factores de selección, es uno de los rasgos distintivos de la educación superior chilena en el contexto internacional. Tanto es así, que el proceso de admisión y selección de las universidades del Consejo de Rectores, por largo tiempo determinó una clara línea divisoria entre la oferta pública y privada. En el mismo sentido, cabe señalar que la demanda creciente por adscribir al Sistema Único de Admisión de parte de las instituciones privadas, constituye otra evidencia acerca de la validez y legitimidad académica, social y cultural que tiene ante la comunidad nacional. Solo este amplio reconocimiento e idoneidad explican que hoy, a pesar del poder de difusión que logran las opiniones contrarias, 12 instituciones que no pertenecen al CRUCH hayan adscrito a dicho sistema, logrando que 39 universidades participen del Proceso de Admisión 2018.

Desde la creación del Sistema Único de Admisión, y a partir de las recomendaciones de la evaluación internacional de las Pruebas de Selección Universitaria (PSU) -llevada a cabo por la consultora Pearson en 2012-, se han implementado de manera progresiva las modificaciones comprometidas en la agenda de cambios concordada con el Ministerio de Educación y el Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional de la Universidad de Chile, organismo que por acuerdo del CRUCH administra y aplica la PSU. No obstante, tenemos clara conciencia que aún hay mucho que hacer para perfeccionar los instrumentos y el proceso de admisión. Lo anterior considera evaluar posibles cambios a los factores de selección ya existentes y abrirse a otros, con el fin de acoger y responder a las necesidades de mayor pertinencia, atendida la realidad de nuestro sistema escolar. Para contar con elementos que contribuyan a este análisis, el Sistema Único de Admisión desarrolla una línea de estudios que contempla, entre otros, la validez predictiva de la PSU, análisis de brechas -incluyendo nivel socioeconómico y dependencia educacional-, y evaluación del Ranking de Notas. Todo ello se enmarca en el compromiso permanente del CRUCH con la calidad y la mejora continua.

El sistema de admisión del Consejo de Rectores ha sido un baluarte para la autonomía de la misión y propósitos de cada una de nuestras instituciones. Nos ha permitido concordar los criterios, instrumentos y procesos de admisión a partir de consideraciones académicas y universitarias con la responsabilidad e independencia que se requiere para preservar y promover mejores estándares de calidad. Las debilidades que han expuesto gravemente a la educación superior del país en los últimos años no se vinculan en caso alguno a los procesos de admisión de las instituciones que integran el Sistema Único de Admisión. Por estas mismas razones, respecto del proyecto de ley de reforma a la educación superior que radica el sistema de acceso en la Subsecretaría de Educación, hemos manifestado públicamente que ello, tal como está configurado hasta ahora presenta riesgos, como la burocratización y eventual politización de un valioso patrimonio institucional de la educación superior chilena, cuya independencia e integridad es reconocido históricamente.

Con ocasión de cumplirse ya cuatro años de la creación del Sistema Único de Admisión, me ha parecido oportuno y necesario, en mi condición de Vicepresidente Ejecutivo del Consejo de Rectores, poner de manifiesto el sentido y valor que ello tiene para todas nuestras instituciones.