lunes 31 de julio de 2017

Rector Juan Manuel Zolezzi: “el Sistema Único de Admisión era un largo anhelo del Consejo de Rectores”

El rector de la Universidad de Santiago de Chile, Juan Manuel Zolezzi, fue Vicepresidente Ejecutivo del Consejo de Rectores entre noviembre de 2011 y marzo de 2015. Uno de los logros de su gestión fue la creación del Sistema Único de Admisión, en junio de 2013. Cuatro años después evalúa que “el Sistema Único de Admisión ha dado pruebas que es capaz de avanzar”.

Rector Zolezzi, durante su gestión como Vicepresidente Ejecutivo del CRUCH se creó el Sistema Único de Admisión (SUA), ¿cómo surgió esta iniciativa?

El Sistema Único de Admisión era un largo anhelo de la mayoría de los rectores. Se aspiraba a tener una adecuada coordinación en el ámbito de admisión y a la vez preservar ciertos valores importantes desde el punto de vista de la selección de los estudiantes.

Si bien la labor que hoy desarrolla el SUA antes se realizaba en distintas instancias, momentos y lugares, lo cierto es que no había un organismo importante que agrupara todas estas actividades y procedimientos, que permitiera dar una sensación de unidad al sistema de admisión. Y no solo de unidad, sino de trasparencia y de confianza en que el sistema no solo era administrado técnicamente, sino que tendría una dirección política definida, como es el Consejo de Rectores. El Sistema Único de Admisión contaría con un directorio, el cual iba a responder distintas cosas, iba a ayudar en general a la comunidad y especialmente a los estudiantes a planificar su proceso de admisión a las universidades del CRUCH. Todo esto se concretó hace cuatro años con la instalación del Sistema Único de Admisión al interior del CRUCH.

Si bien al crear esta nueva institucionalidad se tomó en cuenta el apoyo del DEMRE (Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional de la Universidad de Chile) en la elaboración y aplicación de las pruebas, considerando que el CRUCH siempre ha tomado sus propias decisiones en cuanto a la admisión a sus universidades, la existencia del SUA facilitaba este proceso.

En suma, al cabo de estos cuatro años nosotros pensamos que el Sistema Único de Admisión ha dado pruebas de que es capaz de avanzar. En este tiempo hemos hecho cosas que no habríamos podido hacer ni en diez ni quince años.


¿Cómo cuáles?

Distintas innovaciones como, por ejemplo, el Ranking de Notas, que no fue un tema menor y que el Sistema Único de Admisión lo asumió y llevó adelante.

También se puede mencionar el ingreso de estudiantes PACE (Programa de Acompañamiento y Acceso Efectivo a la Educación Superior) o los compromisos derivados del informe Pearson. En este último caso, era necesario asumirlo institucionalmente y, en ese sentido, el trabajo del SUA ha sido muy importante pues ha respondido específicamente al espíritu del Consejo de Rectores.

En este y otros temas es el Consejo de Rectores quien debe definir los procedimientos bajo los cuales pueden postular los estudiantes.


Usted mencionó que la creación del Sistema Único de Admisión obedeció, entre otras cosas, a la necesidad de preservar ciertos valores, ¿cuáles son esos valores?

Como dije, el Sistema Único de Admisión era un anhelo de la mayoría de los rectores. Hoy en día lo tenemos y tenemos que cuidarlo, eso en primer lugar.

El SUA establece valores que son extraordinariamente importantes para las universidades que estamos dentro del CRUCH y que tenemos estudiantes que postulan.

Cuando las personas se enfrentan a un sistema de estas características, tan inmenso desde el punto de vista numérico, desde el punto de vista de las personas involucradas y todo lo demás, lo que más buscan es confiabilidad, es decir, que el proceso no sea manipulado, no sea alterado. Yo creo que el SUA garantiza eso, que el proceso se realiza absolutamente independiente de las personas que trabajan en él, de acuerdo a ciertos procedimientos.

El valor, entonces, de la confiabilidad. También en esto juegan temas de probidad, temas que tienen que ver con el conocimiento oportuno de los datos, que hoy día está casi consolidado, pues si hay una cosa que caracteriza al Sistema Único de Admisión es que todos sabemos, incluso los rectores, que no podemos influir en él, que no sacamos nada con llamar a alguna persona, porque no vamos a lograr ni un dato antes de tiempo.

Todo esto va más allá de la confiabilidad, se trata del respeto a las personas, del respeto a los participantes y sus capacidades. También, del respeto y la auto regulación de un sistema que merecidamente se ha ganado su lugar. El hecho de convocar a tal número de personas para llevar adelante el proceso lo demuestra, porque si bien es cierto que el DEMRE realiza, administra e implementa el proceso, el día de mañana podría ser otro organismo, pero las exigencias tendrían que ser casi exactamente las mismas.


¿Qué otros aspectos destacaría en cuanto a la relevancia que tiene el Sistema Único de Admisión para el Consejo de Rectores?

Yo creo que tiene una importancia extraordinaria. Cuando uno mira el Sistema Único de Admisión y ve que va a funcionar todo el proceso, cuando estamos convencidos que va a funcionar -porque yo no tengo ninguna duda que todo va a salir bien-, uno se da cuenta que el país tiene una joyita, por decirlo de alguna manera. Es muy valioso que se pueda resolver de una sola vez, en forma transparente, en forma respetuosa y confiable con quienes postulan, las preferencias de los estudiantes a todo el sistema que tenemos hoy y, el día de mañana, a todo el sistema universitario en general. Yo creo que es un lujo que nosotros podamos resolver este proceso de esta forma.

Entonces, creo que debemos valorar lo que tenemos y valorar significa compararlo con lo que existe en otros países, porque uno ve países más industrializados que Chile donde los alumnos tienen que ir universidad por universidad dando pruebas y uno se pregunta cómo es posible. En Brasil, por ejemplo, los alumnos recorren en 3 meses las distintas universidades para poder dar pruebas de selección.


Usted ha mencionado avances del Sistema Único de Admisión en estos cuatro años, ¿qué otros aspectos destacaría?

La incorporación del Ranking de Notas fue un hecho muy significativo para esta universidad, para mí como rector y en lo personal. Ojalá el día de mañana podamos avanzar más aún en temas de inclusión, que no solo dependen del Sistema Único de Admisión sino también del Ministerio de Educación.

Ahora, me preocupa la situación con el Ministerio de Educación y con la Subsecretaria –en el marco de la ley de Educación Superior que actualmente está en trámite legislativo-, porque si el tema se politiza vamos a tener dificultades, porque si hay algo que en el CRUCH no prima es la política, a pesar de que hablamos harto de política. En las decisiones académicas, las decisiones técnicas, priman los criterios académicos y técnicos. Entonces, me preocupa qué pueda pasar, lo tengo presente, pero de todos modos vamos a seguir avanzando en el sistema.


A su juicio ¿cuáles son los desafíos del SUA?

Mi sugerencia es que rápidamente nosotros abramos el sistema a todos los que quisieran, porque para allá vamos (probablemente el límite va ser los que están en gratuidad y los que no). Yo creo que ese es un primer desafío.

Por otro lado, hay un desafío en el ámbito de inclusión con respecto a estudiantes en situación de discapacidad, pues creo que se puede hacer un esfuerzo importante que, si bien es costoso, hay que intentarlo.

Lo otro es que deben ir reduciéndose los cupos especiales, tenemos que ser mucho más estrictos. A mí me llamó la atención ver en varios diarios la publicidad de universidades que tienen admisión al segundo semestre. En este sentido, creo que el SUA tiene que estar permanentemente auditando, viendo qué están haciendo las universidades y denunciando aquellas cosas que no se están cumpliendo.

Para finalizar, rector, ¿quisiera agregar algo más?

Felicitaciones al SUA por sus cuatro años.